¿Qué es la construcción liviana?

Es un método de construcción que usa como fundamento una estructura reticular liviana conformada por perfiles de acero galvanizado rolados en frío. Este armazón se reviste con placas de yeso o fibrocemento, aislamientos e instalaciones para construir muros, entrepisos, cielos rasos, bases de cubiertas, fachadas, entre otros elementos. Además de ser ágil, limpia y resistente, la CLS sustituye los compuestos húmedos y los demorados tiempos de fraguado inherentes al sistema tradicional. La flexibilidad que reviste a la hora de diseñar un proyecto arquitectónico facilita actualizaciones, ampliaciones o transformaciones.

Ventajas

Flexible
Permite construir formas planas o curvas en grandes o pequeñas superficies, y volúmenes de diferentes geometrías. Además, acepta el uso de varios tipos de acabados como recubrimientos con diversas clases de pinturas y texturas, y enchapes en cerámica, madera, metal y vinilo. El sistema es sostenible por sus posibilidades de modificación y crecimiento.

Versátil
Es compatible con otros sistemas de construcción de forma autoportante y colaborante, y al mismo tiempo puede generar espacios arquitectónicos sin depender de otros procesos estructurales.

Industrializado
Los materiales y componentes estandarizados permiten su producción en grandes cantidades, mejorando los tiempos de construcción al eliminar los procesos de encofrado y fraguado. La prefabricación o panelización de las secciones de cada obra optimizan los recursos y aseguran mayor calidad.

Durable
Los materiales son imperecederos, inorgánicos y no degradables. Son resistentes al agua, al fuego, no se pudren ni se oxidan y son inmunes a plagas y roedores. Es por eso que las edificaciones son más estables y tienen una vida útil superior a la demostrada por construcciones tradicionales.

Confortable
Las construcciones cumplen con altos estándares de calidad, diseño y confort, pues permiten tratamientos de aislamiento de ruido y temperatura. Además, los espacios pueden ser fácilmente renovados o remodelados.

Amigable con el medioambiente
Los materiales y sus procesos de fabricación reducen los desperdicios, ofrecen mayor limpieza durante la obra y después de terminada, sus componentes se pueden reutilizar y la materia prima, reciclar.

Características

Liviandad
La estructura de un muro puede llegar a tener solo la décima parte del peso de uno construido tradicionalmente. Esta disminución implica el uso de elementos de cimentación más pequeños, lo que también reduce costos. En obras en donde el sistema no hace parte de la estructura principal, reduce las cargas sísmicas de la edificación.

Resistencia a la humedad
Las placas usadas en el sistema liviano pasan por un tratamiento con compuestos resistentes al agua, como capas de papel químicamente tratado o fibra de vidrio, que impiden la filtración de la humedad. De esta forma, se evita el deterioro de los muros y la producción de hongos que afectan la salud de quienes habitan las edificaciones.

Resistencia al fuego
El yeso y el fibrocemento tienen un bajo potencial combustible, lo que impide que el fuego se propague y, en caso de incendio, genere humo. Asimismo, el material de recubrimiento de las placas permite usar las paredes como estructuras cortafuego que pueden proteger a los elementos hechos de materiales vulnerables al fuego.

Sismorresistencia
Por el bajo peso y masa de los perfiles de acero y las placas, este sistema absorbe los movimientos de un sismo de mayor magnitud mejor que las construcciones rígidas y pesadas. Así se reducen los riesgos de daños y colapsos de las estructuras.

Control térmico
Sus materiales aislantes controlan el paso de la energía calórica hacia el interior de las construcciones para lograr el efecto de inercia térmica. Estabilizar la temperatura ambiente de los espacios permite optimizar el uso de energía por calefacción o aire acondicionado.

Control acústico
A pesar de la baja masa de sus materiales, este sistema ofrece una buena resistencia al sonido, pues cuenta con un especial tratamiento de juntas, rellenos y recubrimientos. De esta forma, las propiedades ubicadas en áreas ruidosas, como avenidas, aeropuertos y zonas industriales, mejoran su atmósfera e incrementan su valor. En ambientes laborales y académicos aumentan la productividad, la concentración y la comunicación.

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